Rhanzes Abreu

Cuando dormimos recuperamos gran parte de la energía necesaria para afrontar los días. En promedio, solemos dormir entre 6 y 10 horas continuas en diferentes etapas de nuestra vida, lo que equivale a un tercio de la rutina. Es importante porque, además de recuperar energía, también descansan los músculos y se estabiliza la postura corporal.

 

Es la postura de la columna la encargada de distribuir el peso hacia el resto del cuerpo. Pudiera acarrear graves consecuencias mantener una postura incorrecta mientras dormimos. Las consecuencias pueden ser a corto o mediano plazo; puedes estar padeciendo de algún trastorno del sueño y es posible que esté vinculado con la forma en la que duermes.

¿Cuál Es La Mejor Postura Para Dormir?

Son numerosos los beneficios que pudieras conseguir al cambiar tu postura, puede que en principio parezca una nimiedad o algo poco consecuente. Pero, ¿dolores leves en la espalda o en el cuello durante las horas de mayor presión?, ¿tienes problemas para conciliar el sueño o sientes tus articulaciones rígidas? Te sorprendería lo mucho que puede influir una buena postura al dormir para aliviar estos síntomas.

 

Varios estudios lograron definir la mejor postura para dormir. Sí, el estudio fue realizado por la revista científica JNeurosci, especializada en neurología y afirma que dormir de lado, en especial apoyándose en el costado izquierdo, es la manera más adecuada y saludable de dormir. 

 

El análisis mostró, entre otras cosas, que el transporte linfático fue más eficiente en la posición lateral en comparación con las posiciones boca arriba y boca abajo, lo cual se traduce en mejoras en la eliminación de bacterias y virus. Además, se recomienda para mujeres embarazadas, pues ayuda a transmitir nutrientes con mayor eficacia.

Factores para considerar

Obviamente, no depende solo de nosotros mantener una buena postura durante el sueño. El colchón que elijas va a tener un gran papel sobre la comodidad que consigas y, por tanto, la cantidad de posturas y movimientos que realizarás durante la noche. Según tus gustos o requerimientos clínicos, deberás hallar un colchón equilibrado entre suavidad y firmeza, que permita la correcta extensión de la columna.

 

La cantidad de horas frente al ordenador o sentados en horarios laborales también puede ser un factor a considerar, así como el ejercicio o la alimentación. Se recomienda realizar ejercicios y estiramientos para fortalecer los músculos de la parte baja de la espalda que suele ser la más afectada.

 

Dormir de lado también puede llegar a ser contraproducente porque ejerce presión sobre las extremidades ocasionando estrés muscular y disminuyendo la circulación. Por esta razón, resulta conveniente que algunas noches utilices una almohada entre las piernas para nivelar la distribución del peso. 

 

La almohada es otro de los elementos que debes considerar, pues lo más recomendable es que la espalda, el cuello y la cabeza reposen y no haya una separación que obligue, por la gravedad, al cuello a ceder. Elige una almohada firme que no promueva la tensión muscular.

Boca arriba

Puede ser para arriba o para abajo, la posición boca es una de las favoritas por cientos de personas, pero puede ser contraproducente dormir durante tiempos prolongados en esta postura. Si bien boca arriba conseguimos mantener la espalda recta y respirar cómodamente, también hay riesgo por el uso constante de la almohada que genere un desnivel dañino entre cuello y espalda.

 

Mientras que, boca abajo es, sin duda alguna, la peor postura para dormir. Pues altera la forma natural de la columna y fuerza a la cadera en una torsión no habitual que pudiera convertirse en una pequeña molestia en la espalda al despertar. También reduce la capacidad respiratoria, afectando así la oxigenación y no es recomendable porque presiona las vértebras.

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Prueba Rhanzes
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